Es una película que, sin duda, deja huella en el espectador. El director de cine iraní Kiarostami nos traslada a un ambiente muy duro y degradado, de pobreza y sumisión absolutas.
Lo que más ha llamado mi atención es el compañerismo sin límites que muestra el protagonista hacia su compañero, así como su buena educación. Esto choca en un panorama dónde los niños no son escuchados y no se les presta demasiada atención, ni en el hogar ni en la escuela. Y yo me pregunto, ¿dónde han recibido esos valores los niños? ¿quién se los ha inculcado?
martes, 16 de noviembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
viernes, 12 de noviembre de 2010
La educación física y yo
El primer recuerdo
Yo hice EGB. Lo primero que me viene a la cabeza es cuando nos juntábamos las dos clases A y B en el gimnasio. Siempre hacíamos la misma tabla de ejercicios. Era monótono y repetitivo pero, al menos, cambiábamos de aires, salíamos del aula y nos levantábamos de la silla.
Los contenidos
Los contenidos eran siempre los mismos. Después de un calentamiento inicial, debíamos superar unos test o pruebas, éstos se sucedían curso tras curso.
Evaluación y nota
La evaluación consistía en la superación de dichas pruebas. Existían unas tablas y en base al resultado alcanzado en la prueba conseguías una u otra nota.
¿Existió un momento crítico?
En mi relación con la EF existieron "muchos" momentos críticos. En algunas pruebas yo no alcanzaba el mínimo para aprobar, mi esfuerzo era muy grande pero al no valorarse dicho esfuerzo ni el proceso o progreso alcanzado mis notas en esas pruebas seguían siendo bajas.
Esta situación me provocó un rechazo hacía la asignatura.
Bajo mi punto de vista no existía motivación.
Valoración general
No me gustaría en un futuro encontrarme ante la situación descrita anteriormente. Resulta necesario un cambio, la EF debe ser divertida, útil y personalizada en la medida de lo posible, valorando el esfuerzo.
Se deben crear hábitos de vida saludables entre el alumnado.
Hay que motivar la práctica deportiva en la vida de los niños.
Yo hice EGB. Lo primero que me viene a la cabeza es cuando nos juntábamos las dos clases A y B en el gimnasio. Siempre hacíamos la misma tabla de ejercicios. Era monótono y repetitivo pero, al menos, cambiábamos de aires, salíamos del aula y nos levantábamos de la silla.
Los contenidos
Los contenidos eran siempre los mismos. Después de un calentamiento inicial, debíamos superar unos test o pruebas, éstos se sucedían curso tras curso.
Evaluación y nota
La evaluación consistía en la superación de dichas pruebas. Existían unas tablas y en base al resultado alcanzado en la prueba conseguías una u otra nota.
¿Existió un momento crítico?
En mi relación con la EF existieron "muchos" momentos críticos. En algunas pruebas yo no alcanzaba el mínimo para aprobar, mi esfuerzo era muy grande pero al no valorarse dicho esfuerzo ni el proceso o progreso alcanzado mis notas en esas pruebas seguían siendo bajas.
Esta situación me provocó un rechazo hacía la asignatura.
Bajo mi punto de vista no existía motivación.
Valoración general
No me gustaría en un futuro encontrarme ante la situación descrita anteriormente. Resulta necesario un cambio, la EF debe ser divertida, útil y personalizada en la medida de lo posible, valorando el esfuerzo.
Se deben crear hábitos de vida saludables entre el alumnado.
Hay que motivar la práctica deportiva en la vida de los niños.
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