martes, 16 de noviembre de 2010

¿Dónde está la casa de mi amigo?

Es una película que, sin duda, deja huella en el espectador. El director de cine iraní Kiarostami nos traslada a un ambiente muy duro y degradado, de pobreza y sumisión absolutas.
Lo que más ha llamado mi atención es el compañerismo sin límites que muestra el protagonista hacia su compañero, así como su buena educación. Esto choca en un panorama dónde los niños no son escuchados y no se les presta demasiada atención, ni en el hogar ni en la escuela. Y yo me pregunto, ¿dónde han recibido esos valores los niños? ¿quién se los ha inculcado?

1 comentario:

  1. Eso mismo me pregunto yo...quizás es porque los niños viven atemorizados,,entre la disciplina por parte de sus padres y la del maestro,,ya tienen bastante,,y saben que tienen que obedecer para no llebarse una paliza, que ya incluso obedeciendo seguro que se la llevan..viven con miedo y sienten como pena los unos de los otros,,sienten que con sus compañeros de clase(de igual a igual) son los únicos con quienes pueden hablar y entonces sienten el deseo de protegerlos porque son los únicos con quienes encuentran calor mutuo.Quizá por eso se ve el compañerismo tan bonito que vemos en la película.

    ResponderEliminar